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martes, 23 julio, 2019
NOTICIAS LOCALES

Atrapado en un limbo judicial

Tampa - Ramiro Companioni Jr. es un hombre de 5'10" de estatura, 165 libras de peso, ojos color marrón y no aparenta tener los 48 años de edad que cumplió el pasado 25 de diciembre. A simple vista parece un hombre atlético; sin embargo, cojea cuando camina. Contó que su vida cambió en noviembre de 1996, al mediodía, cuando la motocicleta que manejaba se estrelló contra un camión cisterna de la Ciudad de Tampa. "Antes del accidente, pesaba 200 libras. Perdí mucho músculo de la pierna derecha [...] Hacía todos los deportes que podía... Patinaba tres veces a la semana", dijo Companioni, mientras señalaba a la gente patinando sobre hielo en una pista a la intemperie ubicada en el Parque Curtis Hixon por las festividades.
El día de la entrevista, Companioni dijo que estaba ayudándole a un amigo a atender el puesto de comidas rápidas, adyacente a la pista de patinaje, donde los visitantes le compraban por $2.5 chocolate caliente o café capuchino para apaciguar el frío de la mañana. A Companioni también le afecta el frío. Su cuerpo le duele. Pero es un padecimiento que él sobrelleva solo, pues dijo no tener a nadie que se preocupe por su existencia. Relató que sus padres se fueron a vivir a Miami y sus hermanas le dieron la espalda. "Mi madre me culpaba a mí por mi accidente y decía que no servía. Tengo dos hermanas que no querían quedarse conmigo y nadie pensaba que me iba a recuperar como me he recuperado", dijo Companioni. "Al principio me iban a cortar la pierna y nadie quería cargar con alguien en una silla de ruedas". En 1996, los padres de Companioni, poco después del accidente, demandaron a la Ciudad de Tampa sin éxito alguno.
"Durante más de seis años, diferentes abogados no hicieron nada", dijo Companioni. "Incluso la Ciudad quería cerrar el caso por falta de actividad". "El accidente mío no pasó porque estuviera borracho o en drogas. Iba a encontrarme con un amigo para almorzar", recordó Companioni. Un artículo publicado en marzo del 2004 en The Tampa Tribune dice que un jurado determinó que la Ciudad debía pagar a Companioni casi $18 millones debido a la colisión que tuvo contra uno de sus camiones cisterna. Después del fallo que indemnizaría a Companioni, la Ciudad apeló el veredicto. Actualmente, el caso de Companioni está en un limbo jurídico y en una serie de apelaciones. Luego de que el pasado 16 de diciembre la Corte Suprema estatal regresara su caso a un tribunal de apelación para más audiencias, Companioni contactó a CENTRO Tampa. Companioni, de ascendencia ítalo-cubana, afirmó que la Ciudad le adeuda ese monto. De acuerdo con el demandante, tras el accidente quedó inconciente por tres meses; perdió órganos vitales; se le destruyó su futuro como chef y su vida sentimental. "Un lado de mi cadera es una pulgada más corto y [...] una pierna es diferente a la otra. Todo está fused [fusionado]", dijo Companioni, quien no puede doblar su rodilla ni su espalda y usa una especie de abrazadera de la rodilla hasta el pie para no tener que arrastrarlo. En ese entonces, dijo que estaba comprometido. Y que aunque logró casarse 18 meses más tarde, su matrimonio duró apenas dos años.
"Mi orgullo era algún día tener un hijo. Ellos me quitaron todos mis sueños...", añadió Companioni, aduciendo que esa secuela del accidente fue una de las causas de su divorcio. ¿Y por qué no le paga la Ciudad?
"Por la política y, por ende, por el gobierno. Si fuera de la otra manera, si yo les debiera el dinero a ellos, me quitarían todo lo que tengo y me pondrían en la cárcel", afirmó el demandante. "Ellos [la Ciudad] hacen las leyes y no quieren que las leyes los toquen. Ellos perdieron en la corte, y como perdieron, no vale". Dominic Fariello, actual abogado de Companioni, dijo vía telefónica desconocer "cuándo el señor Companioni pueda recibir algún tipo de dinero". Fariello explicó que, "una vez el proceso judicial es aprobado en la corte, luego tenemos que ir a la legislación de la Florida. Nosotros solicitamos el dinero, que fue adjudicado por el jurado, y tenemos que hacerlo a través de un proyecto de ley, que es un tipo de legislación". El abogado del demandante agregó que luego esa legislación va a la Cámara de Representantes de la Florida y al Senado estatal, y que, si estos están de acuerdo, la transfieren al Gobernador. "Ese proceso toma varios años porque nosotros no hemos terminado con el proceso judicial. Imagínese peguntarle al gobierno estatal por millones de dólares, especialmente $17.9 en esta economía", dijo Fariello. "Esperamos que en algún momento la economía mejore y, por supuesto, se hará más fácil preguntarle al gobierno por el dinero para compensarlo a él [Companioni]", dijo Fariello. "Se demostró negligencia por parte de la Ciudad". Agregó que la Ciudad realizará apelaciones hasta que no haya "nada más que apelar" y que Companioni, en su opinión, verá "un poquito de dinero" recién a partir del 2015. Por su parte, Charles Fletcher, abogado de la Ciudad, dijo vía telefónica que "la Corte Suprema de la Florida mirará la mala conducta del abogado que representó al demandante [durante el juicio]. Esa mala conducta podría ser la base de un nuevo juicio. Eso es lo que se vio en el procedimiento". El abogado al que se refiere Fletcher es David Russell Stahl, a quien la Florida Bar Association expulsó en el 2007 por otras razones. Fletcher agregó que la Ciudad "tiene un límite de responsabilidad de $100,000, que corresponde al seguro de la Ciudad". William Terry, abogado asistente de la Ciudad y quien está a cargo del caso de Companioni, dijo que el fallo de "$17.9 millones es excesivo". "Las pruebas del juicio y otras prueba determinaron que un ingreso de $2 o $3 millones, con los intereses que generarían en un banco, podrían compensarlo a él [Companioni] por la pérdida que tuvo", agregó Terry. De otro lado, al preguntarle acerca de los jurados que dieron el veredicto a favor de Companioni en el 2004 -otro punto que ha sido cuestionado por la Ciudad, pues dos de los seis jurados tenían pasado criminal-, Terry dijo que "en la época en que este caso fue juzgado, el estado cambió el método de selección de jurados y el juez preguntó si tenían antecedentes criminales en la Florida, porque eso descalificaba a la persona para que sirva como jurado; dos de ellos sí tenían". Terry agregó que la corte de apelaciones considera que ésa no es razón suficiente para volver a realizar el juicio. A la espera de una resolución, Companioni dijo que en estos 14 años ha vivido en condiciones inimaginables. Actualmente, recibe $800 por discapacidad, los cuales, dijo, se le van en la renta y comida. Agregó que tiene que pagar deducibles por medicamentos. Esporádicamente, Companioni trabaja en fiestas infantiles disfrazado del payaso Rocket, haciendo figuras con bombas y sirviendo perros calientes. Si algún día logra obtener el dinero que reclama, Companioni se haría una operación para doblar un poco la rodilla y mejorar su calidad de vida. Además, abriría un restaurante en Tampa. "Quién sabe dónde podía estar yo hoy... [Antes del accidente] tuve 11 medallas registradas como chef y esculpía estatuas de hielo", aseguró Companioni. "Podría haber sido como Emeril Lagasse u otros chefs que son multimillonarios". Para comunicarse con nuestra reportera: mwarren@centrotampa.com o 813-259-8037
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