Centro Tampa - Noticias en Español | CentroTampa.com
viernes, 19 octubre, 2018
NOTICIAS LOCALES

Negocio con nombre de mujer

Por Myriam Silva-Warren

CENTRO Tampa

TAMPA-- Cuando la venezolana Yosemy Mora llegó a Clearwater, hace 20 años, no hablaba inglés, no tenía papeles, no manejaba, acababa de ser madre y no contaba con dinero. La decisión de salir de Venezuela, en ese entonces la había aplazado para convertirse en madre en su país de origen.

El esposo de Mora (entonces) había emigrado antes, quería vivir ‘el sueño americano’, un tanto porque había demandado a la empresa en la que trabajaba y porque se había empecinado en vivir en Estados Unidos.

La vida en Florida era muy diferente para Mora, en Barquisimeto una ciudad al oeste de Caracas, contaba con el apoyo de su familia.

“Me quedé sola y no tenía amigas y al principio para que no se me ‘dañara la visa’ iba y venía… hasta que mi niña cumplió 3 años”, recordó Mora quien tomó la decisión de comenzar a ‘echar sus propias raíces.

“Cuando me quedé comencé a trabajar. El inglés, te confieso, no lo aprendí bien... Todo mi trabajo lo he hecho en español”, dijo Mora, quien en 1999 entró a trabajar como consultora a la compañía de ventas directas de cosméticos Mary Kay. Actualmente es directora ejecutiva senior.

A los seis meses se ganó su primer carro. Paralelo a sus ventas, Mora contó que efectuó varios eventos y como promotora trajo a Tampa espectáculos como Los Melódicos, El conde Guácharo y otros artistas venezolanos.

“Cuando llegué acá ya había asociaciones de venezolanos y se me ocurrió hacer una fiesta en el primer restaurantico que había de venezolanos que se llamaba Un solo pueblo”, recordó Mora, de 45 años. “Metimos como 250 personas, por un lado, me amaron unos y otros me ‘odiaron’ porque me convertí en la ‘chica fiesta’”.

Pero la falta de apoyo de algunos grupos la hicieron ver hacia otros horizontes y decidió dedicar su energía a la venta de cosméticos.

“Aunque al principio pensé: ‘no sé vender un chicle, porque mi carrera era Contaduría’. Tuve la fortuna de tener una mentora, Gloria Heyaime, una mujer que sacó lo mejor que yo tenía sin saberlo”, afirmó Mora emocionada. “Ella desarrolló mi potencial. Yo venía de Venezuela y era una muchacha jovencita”.

Recordó que al inició no tenía ni para comprar el maletín de los $100 que requería y trabajó arduamente para lograr su primera orden de $600.

Al preguntarle si Mary Kay es una pirámide, Mora contestó enfáticamente que no.

“La mala experiencia de la gente ha creado mala fama. Hay directoras que a veces hacen el programa de una forma no profesional… compran mercancía y la venden por eBay. Te puedo decir que manejo un carro que mi directora no maneja”, explicó.

En la página de Internet de la compañía explican el funcionamiento de los reconocimientos y premios que reciben las consultoras por volumen en ventas.

“Sí tu formas a alguien en tu equipo, sí hay compensación”, dijo Mora, quien al mes, según dijo, cuenta con un promedio de 120 clientes que se van rotando debido a que mucha gente no es fiel con ninguna línea cosmética.

“Soy consultora igual que cualquier muchacha, no es que solo soy directora ejecutiva”, explicó Mora, que tiene cinco directoras formadas por ella misma.

Según Mora, el promedio de ventas anual de su equipo fue de $ 430,000 y el anterior bajó un poco porque tuvo que enfrentar varios problemas personales. Su segundo esposo falleció tras batallar dos años contra el cáncer.

“Mario era maravilloso, un ser que me enseñó tanto. Me enseñó carácter, responsabilidad y disciplina”, dijo Mora. “Cuando mi esposo muere, la gente me dice: ¿Qué vas a hacer?... Yo ya había pasado por una depresión cuando me había divorciado y por tres años supe que lo que es no tener plata, me tuve que bajar de un carro del año a una camioneta del 82”.

Según Mora, enfrentó la crisis porque había aprendido antes como salir adelante.

“Esto no me pasa dos veces, esta vez no voy a tener al hombre que amo, pero voy a tener plata para pagar mis cosas y ayudar a mis dos hijos, Thalia y Gustavo”, afirmó Mora, quien además mantiene a su padre en Venezuela.

“La manera que lo puedo hacer es manteniendo mis emociones en control”, dijo Mora. Esa filosofía la aplica en los negocios y le gusta que la gente brille.

Recientemente a una de sus consultoras recibió un premio y mientras Mora mostraba una foto de la consultora abrazándola, contó que esa foto le encantaba porque reflejaba lo que ella cree y práctica, ‘somos mujeres ayudando mujeres’.

“Mira Sofía es una chica mexicana con cuatro hijos y cuando subió al escenario a recibir su primer anillo de diamantes, yo la abracé, estaba temblando de mucha emoción. Cuando le preguntaron qué fue lo que más te gusto del seminario, ella respondió: ‘el abrazo de mi directora’”, contó Mora sonriendo.

Testigo del crecimiento de Mora también lo es el maquillador profesional Aldemar Triana.

“Yosemy es como la hermana que tengo acá, la conozco hace muchos años. Yosemy es mi mano derecha y yo también soy su mano derecha. Le ayudo en lo que más pueda y ella me ayuda también en lo que la necesito”, dijo Triana.” La he visto crecer como empresaria, tenemos 15 años en las buenas y las malas juntos”.

También una de sus amigas de la infancia, Madeleine Silva calificó a Mora como una líder.

“Yosemy desde pequeña, mostró sus dotes de liderazgo; aún viviendo en Venezuela... Como reza una de las frases ancladas a la Filosofía de trabajo de Mary Kay: ‘Enriquecer la vida de la Mujer’”, dijo Silva, quien conoce a la empresaria desde la infancia. “Es una venezolana empresaria, emprendedora, luchadora y motivadora que, a través del ejemplo, ha sabido aprovechar cada oportunidad profesional que la Vida le ha presentado. La historia de éxito Profesional de Yosemy es una Historia que ya está siendo contada”.

¿Y cuál es tu próxima meta?, se le preguntó a Mora.

“En este momento de mi vida estoy trabajando para la meta más grande que me he puesto ser directora nacional de ventas…. Sería la primera en Tampa que lo lograría, tres han estado cerca” dijo. “Cuando limitas tu distancia limitas tu bendición”.

Mora maneja actualmente un Cadillac rosa, premio que le dieron por ventas y viajó a Perú donde, Mary Kay está abriéndose campo por primera vez.

Comments