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sábado, 20 octubre, 2018
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Carlos Carrasco: Filántropo por convicción

TAMPA -- Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Esa afirmación se refleja en la pareja conformada por el beisbolista Carlos Carrasco y su esposa Karry. Los Carrasco crearon una fundación que no escatima esfuerzos para ayudar a que los niños más desfavorecidos lleguen a su ‘máximo potencial’.

Recientemente los Carrasco recolectaron cientos de juguetes y medicinas y los enviaron a Venezuela, de donde los dos son oriundos. Pero la ayuda que brindan a través de Carlos Carrasco Foundation tiene aún más alcance. En Estados Unidos han donado cientos de implementos deportivos y escolares a niños de bajos recursos.

Todo comenzó hace más de dos años en Ohio donde Carrasco viste el #59 de los Indios de Cleveland. El lanzador venezolano visitaba hospitales y ayudaba en escuelas, pero quería dar más a la comunidad sin olvidar sus raíces.

“La fundación nació a principio de este año, la creamos mi esposa y yo. Es algo importante para nosotros”, dijo Carlos, de 29 años.

El lanzador vive siete meses del año en Cleveland, pero mantiene su residencia en el área de la Bahía de Tampa desde el 2004, año en que emigró a Estados Unidos cuando comenzó a jugar para los Filis de Filadelfia.

“Llegué a Tampa porque el primer equipo donde estuve fue Filadelfia y ellos entrenan en Clearwater, y me quedé acá con mi esposa y los niños”, afirmó Carlos. “Lo fundamental es la estabilidad que les dé a mis hijos y eso fue muy importante. Además, me siento más cerca de Venezuela”.

Karry dijo que al ver el deseo de su esposo por ayudar a los demás, ella ideó la fundación.

“La idea fue mía. Pensé por qué no usar la imagen de él que es una figura pública para atraer un poco la atención y en el caso de él que vino a este país, y no había terminado el high school”, dijo Karry, quien es sicopedagoga y miembro activo de la fundación.

De acuerdo con Karry, Carlos tuvo que terminar su escuela secundaria en Estados Unidos y lo logró ‘online’, suerte que no corren otros deportistas.

“Los peloteros que traen de otros países tanto dominicanos, puertorriqueños y venezolanos los firman en su mayoría a los 16 años, ellos nunca pueden terminar el high school, a diferencia de los peloteros que están acá que los firman cuando terminan”, dijo Karry. “Entonces me pareció una buena idea forjar la educación temprana en este país sobre todo en el hispano y demostrar de que sí se puede”.

Según Karry, Carlos tenía miedo porque no sabía si su iniciativa podía ser aceptada en la comunidad latina en EEUU. En el 2015 comenzaron a visitar hospitales y se dieron cuenta de la necesidad que hay de que el latino termine la escuela.

En ese orden de ideas Carlos visita escuelas, les cuenta su historia, les lee a los niños y dona implementos deportivos.

“Además, no es un secreto lo que está ocurriendo en Venezuela y dijimos por qué no ayudar”, agregó Karry.

En Venezuela la inflación podría superar este 2016 un 750%, según un estimado del FMI. La subida de los precios cada 18 días ha destruido al bolívar, hasta la semana pasada antes de que retiraran el billete de 100 bolívares, el de la más alta denominación entonces, se necesitaban nueve billetes de 100, para pagar un café y cuatro billetes para comprar un caramelo, reportaron medios venezolanos.

La escasez de alimentos básicos es habitual y los hospitales se encuentran cortos o sin medicinas y suministros.

A solo dos semanas de Navidad, casi cuatro millones de juguetes de la empresa Kreisel —la mayor distribuidora de muñecos de Venezuela— fueron decomisados por las autoridades de vigilancia comercial, quienes prometieron entregarlos como regalos de navidad a los niños menos favorecidos. En el operativo, dos directivos de la compañía fueron detenidos como presuntos responsables de promover la especulación de precios.

Para contrarrestar un poco ese mal panorama, la fundación Carlos Carrasco estuvo efectuando una campaña de recolección de juguetes.

“El fin de semana pasado estuvimos en la Teresita (restaurante) tres horas recolectando juguetes, desde Cleveland enviaron regalos y acá mismo (en Tampa) varios amigos me dieron juguetes, y sigo recibiendo juguetes y enviando a Venezuela”, dijo Carlos a CENTRO Tampa. “Enviamos muchísimas cajas. El dinero del envío lo pago yo mismo. He tenido que poner un estimado de $50,000”.

El esfuerzo y las horas empacando no han sido en vano, los Carrasco se unieron a los esfuerzos que la activista venezolana Norma Camero lleva haciendo desde hace años, en parte a través del Movimiento de Venezolanos Organizados en el Exterior (MOVE).

“Karry y Carlos dijeron que querían ayudar. Ellos enviaban cosas, pero no sabían si llegaban a un buen destinatario. Ellos me dijeron nosotros te pagamos el envío” dijo Camero, quien conoció a los Carrasco en mayo justo antes de irse a Venezuela por casi cinco meses.

Cuando Camero regresó la fundación ya había tomado vuelo.

“Ellos estaban ya organizados y Ana María Tagüe me ayuda acá a empacar, ella hace parte de MOVE y tiene asignado el estado Bolívar. Angela Naranjo, una colombiana me dona medicinas”, agregó la activista.

De acuerdo con Camero, los Carrasco canalizan parte de la ayuda a través de ella porque saben que es una persona seria y que lo que envían llega a las personas con necesidades.

“Cada vez que hay un cargamento grande me monto en un avión y me voy… (el boleto) lo pago yo”, afirmó Camero. “Me aseguro de entregarlo todo donde tiene que llegar y la iglesia me ayuda para que la Guardia Nacional no me quite los insumos”.

Según Camero, este mes llevó más de 20 cajas al área que ella cubre en Venezuela, la mayor parte del envío la pagó la fundación Carlos Carrasco y una porción la asumió Isabel Adarme, otra venezolana residente en el área.

“Él (Carlos) es un muchachito con un corazón que no le cabe en el pecho. Uno le dice que se necesita algo y no sabe qué hacer, se pone a arreglar las cajas y cargarlas y lo hace de corazón y su esposa es una gran mujer”, afirmó Camero.

Los juguetes que recolectaron en el restaurante La Teresita y otros lugares ya están en tránsito en Venezuela, los enviaron vía aérea porque por barco, dijo Camero, se tardan hasta ocho semanas.

“Para que lleguen el 22 de diciembre a tiempo para que se los entreguen a los niños”, afirmó Camero. “Es increíble la cantidad de cajas que hemos mandado”.

Para Carlos haber materializado la fundación es “lo más maravilloso que puede haber hecho”.

“Me encanta la labor que estamos haciendo y creo que todo es gracias a Dios. Estoy agradecido por mi esposa por personas como Norma y Bob (miembro de la fundación)”, dijo el beisbolista. “Cuando era niño iban a mi escuela a leernos a darnos educación, lo mismo que estoy haciendo ahora. Nunca me olvido dónde nací y ni de dónde vengo”.

Para la activista la ayuda que prestan en Venezuela, un país ‘acabado y donde la gente va a morir de hambre’ no tiene precio.

“El que critica lo que hacemos no da nada regularmente… Es cierto que estamos poniendo una curita en una gran herida, pero si puedes salvar la vida de una persona estas cumpliendo con tu deber”, aseveró Camero. “Una curita mía, una curita de Kerry, una curita de mucha gente puede salvar a mucha gente”.

Para conocer más acerca de esta iniciativa o donar, visite Carloscarrascofoundation.org

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