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martes, 23 julio, 2019
Opiniones

Venezuela 2016: Los caminos conducen a más caos económico

Pese a las esperanzas que despertaron los resultados del 6 de diciembre, estamos convencidos que, desde todos los ángulos, el 2016 será para Venezuela de muchas transformaciones, conflictividad política y precariedad en la calidad de vida de sus ciudadanos. Lo más vital y trascendente es que existe una poderosa voluntad de cambio de las mayorías, que será crucial ante cualquier acontecimiento político inesperado.

Por cualquier lado que se le mire, Venezuela termina un año dramático. Todos los indicadores económicos, que ya han tomado titulares en la prensa mundial, ofrecen detalles de cómo el modelo socialista en manos de Maduro llevó al país al subsuelo, solo por hablar de inflación, PIB, depreciación de la moneda y reservas internacionales.

El “hijo” de Chávez estuvo doce meses endosando a otros la responsabilidad de este cataclismo. No tomó una sola medida estructural. No existió siquiera el amago de alguna decisión de fondo. Este año se fue en sus disfraces y papelillos.

En este mes de enero, los pocos empresarios sobrevivientes en distintos rubros, igual que comerciantes, se preguntan cuándo volverán a abrir sus puertas, ya que el poco inventario disponible no tiene escenarios cercanos de reemplazo.

Concretamente no se puede reseñar un intento fallido por frenar la ruina en la cual se encuentra Venezuela en todos los órdenes. Un país que además despide este fatídico periodo en la lista de los más corruptos del mundo, lo cual nos lleva a otro ángulo de la tragedia: la moral.

¿El futuro? No hay analista económico serio que apunte en sus derivaciones que la crisis se elevará al cuadrado, el próximo 2016: una inflación con un ritmo más acelerado que en el 2015 y cada vez menos dólares para suplir las necesidades de importación, lo cual se traducirá en mucha más escasez de alimentos y medicinas.

Ecoanalítica concluye, y reproducimos: “Si el precio promedio del petróleo Brent en el 2016 es de 63 dólares, la cesta petrolera venezolana se cotizaría a 55 dólares el barril. Y así, las cuentas no cuadran: 96 de cada 100 dólares que ingresan a Venezuela provienen de las exportaciones de petróleo y a ese precio no habría suficientes divisas para cubrir todos los gastos”.

Solo nos estamos refiriendo a los cuadrantes más superficiales de la crisis, palpables por el ciudadano común, porque hay que adicionar al desastre económico vértices como la postración financiera de PDVSA y las Industrias Básicas de Guayana, las reservas internacionales, el panorama fiscal, la desinversión de la empresa eléctrica, el endeudamiento con China y una infinita letanía.

¿Lo positivo? Quizás sea un consuelo de tontos, pero el pasado 6 de diciembre resulta, a mi entender, de gran trascendencia ya que las grandes mayorías del país dejaron claro que no creen en la necedad “madurista” de la “guerra económica”, así el gobierno desde el punto de vista estratégico no lo pueda reconocer, pues finalmente es el único “argumento” que han manejado.

La nueva Asamblea Nacional tiene el reto de mantenerse monolítica, cualquier ego partidista o aventura personalista, daría al traste con la posibilidad de crear un órgano de control y fiscalización a un gobierno que siempre ha hecho estrictamente lo que ha querido.

Los 112 diputados deben saber comunicar de manera nítida al país sus acciones verdaderas, porque el gobierno “madurista”, experto en adjudicar a otro sus culpas, podría convertirlos a través de manipulaciones simbólicas en un gran chivo expiatorio. De hecho, voceros del gobierno comenzaron a aterrorizar a los pensionados con que la oposición les quitaría ese beneficio, al igual que las misiones. Juegan posición adelantada porque no tienen cómo pagar estos compromisos.

En conclusión, solo un cambio de modelo económico podría permitir ver un panorama más claro en un país que está en las tablas. Maduro ya ha demostrado que ni puede, ni tiene la capacidad, ni tiene el equipo. El Parlamento puede maniobrar con leyes para revertir algunas perversiones como las expropiaciones de empresas y fincas productivas. Ese es un paso importante, gigante.

Agradezco a los lectores de CENTRO Tampa su confianza y sus comentarios durante este primer año que he compartido en este espacio mis interpretaciones sobre la realidad venezolana. Les deseo un venturoso 2016.

Para comunicarse con el columnista, escriba a: mfernando30@hotmail.com

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