Centro Tampa - Noticias en Español | CentroTampa.com
s�bado, 21 septiembre, 2019

El año que tuvimos “nuevo” gobernante

TAMPA - Esto es un eufemismo. Miguel Díaz, fue elegido Presidente de los Consejos de Estado y Ministros de Cuba. Raúl Castro, confesó en público, que esa designación, fue un largo proceso de depuración, donde otros funcionarios quedaron en el camino. También quedaron en el camino los más de 350 opositores, miembros de Candidatos por el Cambio, preparados durante años para presentarse a las elecciones. Fueron impedidos, de llegar tan siquiera a los actos públicos de las más disimiles maneras. Arrestos arbitrarios, secuestro durante varias horas, o la simple imposibilidad de salir de sus casas, pues un par de policías parados frente a su puerta, le impedían traspasarla.

Dominando el guante y la pelota, los comunistas dictan en Cuba, quién juega y quién nno, a la democracia de partido único, como lo denomina la Comisaria Europea, Federica Mogderini. Pero parafraseando a Hamlet no todo está podrido en el reino de Dinamarca.

Ante todo, e independientemente de su actuación y discurso público, el actuar de Miguel Díaz se define como cauteloso. No es para menos. Debe mantener el equilibrio entre ortodoxos y liberales en su gobierno. Entre militares y civiles. Entre burócratas y empresarios. Entre jóvenes y viejos. Pero al menos, como me recuerda el barrendero de mi cuadra, se nota la presencia de alguien en la silla presidencial. Una ausencia visible, en su antecesor, más dado a la conspiración, y al wisky, y demasiado viejo, para desandar este archipiélago. Díaz, es visible en los medios, en sus visitas a diferentes territorios.

El nuevo presidente se reúne con el Consejo de Estado y Ministros, visita las provincias más alejadas, viaja el exterior, se presenta en lugares de catástrofes, como en el área donde cayó un avión de pasajeros, y luego visitó a los familiares de las víctimas. Se le ve con movilidad. El público sigue receloso, no sabe qué piensa.

En todo caso, y si tuviera la voluntad de acelerar los cambios en la isla, Díaz lo intenta desde su óptica burocrática. De ahí proviene. Esto le da poca independencia, aún y si aspirara a ella. Si algo establecieron los comunistas en el poder desde 1959, hace ahora sesenta años, fue una burocracia aristocrática, conservadora e irracional, compuesta por más de un millón de funcionarios. Uno de cada diez ciudadanos.

Irracional por cuanto esa burocracia y sus personajes no ven al país como nación. Solo como finca, a administrar. Los ciudadanos son braseros. Ellos, capataces. Por eso, sus decisiones, no se superan a sí mismas. Conservadora al intentar fuera de contexto y del pensamiento social, mucho más liberal por cierto, mantener atenazado el sistema de leyes del gobierno.

Ahora intentan una reforma constitucional, con más de lo mismo, al mantener los artículos 3 y 5. Los pétreos, como ya se les llama, nombran al partido comunista como vanguardia de la clase obrera y líder supremo del país, y la irrevocabilidad del socialismo, de manera indistinta.

Los baldones de ese conservadurismo irracional, ante la falta de apoyo social, están en la política exterior, y los medios de comunicación. Gonzáles Febles, analista político, comentó. “Son los únicos sectores que aún dominan dentro de la sociedad. Los ejemplos son visibles. Las visitas oficiales a Corea comunista, Rusia, China y Venezuela, en política exterior. La saturación del mensaje político al retirar los médicos de Brasil. Son muestras perturbadoras de lo que sucede”.

La sociedad se mueve, según Víctor Domínguez, Presidente del Club de Escritores Independientes y famoso por sus crónicas satíricas con su personaje Nefasto. “La presencia de este nuevo gobierno, de difuntos y flores, igual de represivo, pero menos insípido que el anterior, lo desafía una mayor presencia en la isla, de la comunidad cubana residente en los Estados Unidos, el Presidente Trump y su política contra las dictaduras latinoamericanas, y la fluidez de las nuevas tecnologías informáticas. Estos incordios, implican mayor apertura hacia el interior, y expectativas de desarrollo, que por ahora y solo por ahora, se visibiliza en huir al exterior. Tiempo al tiempo, y veremos cómo cambia esa matriz de comportamiento social”, concluyó Domínguez.

Por lo pronto, Díaz se asegura la lealtad de los funcionarios en ascenso. La flamante rectora de la Universidad de La Habana, fue su condiscípula en la Universidad Central de Las Villas. Y esa es pecata minuta. Las tendencias centrípetas dentro del “nuevo” gobierno, se dan a través lazos establecidos por los funcionarios desde sus lugares de origen.

“Pero el año termina mal. Hay regulaciones que impiden el desarrollo de las pequeñas empresas familiares o individuales”. comentó Leydis Despaigne Barrer, maestra de niños preescolar, Le preocupa quedarse sola en el país.

“Mis amigas y amigos emigran al exterior.”, dijo la joven educadora. “La sociedad se mueve y el gobierno se queda atrás. No pueden seguir como dique de contención”.

Para escribirle al columnista: julioaleaga@gmail.com

Comments