Alquimia Espiritual

Alquimia Espiritual

“Pilato les dijo: ¿Qué haré entonces con Jesús, llamado el Cristo? Todos dijeron*: ¡Sea crucificado!”.

Mateo 27:22

¡Amados Hermanos de Luz!

El odio. ¿Sabes qué es? ¿Se puede curar?

Sí, se puede curar. Muchas son las teorías. A mi manera estudiosa de la vida no pretendo dar con una teoría más.

Definición que por experiencia como coach podría describir como la compleja capacidad humana de lo tóxico y del mal que produce potenciado.

El que odia encapsula sentimientos terriblemente dañinos, dignos de estudios de reafirmación espiritual, sicológica y hasta psiquiátrica.

Muchos son los componentes en su mayoría parten de un absolutismo de comportamientos destructivos, heredados por motivos culturales o religiosos creándose pasiones malignas, credos, ambiciones y toxicidad absoluta. Esas conductas dan al ser humano una posesión diabólica donde ningún sentimiento noble tiene cabida.

Ese sentimiento de aversión genera un total desconocimiento de principios básicos de la existencia. Se reconoce como con el derecho irracional de existir. No conoce de pasión, ni compasión, ni compromisos por el bien humano que no sean los que le lleven a crear, tribus, grupos, súbditos o esclavos.

Crean una estructura sistemática, con el solo propósito de liderar (engendrar) grupos de odio, bien familiar, social político religioso.

Actualmente se conocen los monstruos religiosos y los sedientos de poder que bien orquestados aparentan unas virtudes para “caza/bobos”

Además, existe también el auto-odio capaz de generar suicidio y crímenes.

Algunas de las personas que me ha tocado tratar de manera espiritual me han dicho que su odio es temporal. “¿Cómo es eso?”, les he preguntado. Bueno, logro lo que quiero y por supuesto, una vez logrado, se me termina”. ¡Qué cuestión más ilógica! ¿Temporal? El odio es odio, es destructivo, daña la calidad del ser humano, destruye. Los he entendido. No es a esos a los que me refiero. A estos se les ha dado su dosis son seres de rabietas, resentimientos momentáneos que aunque no dejan de ser odio. Son el menudo de lo que estamos viendo hoy día.

No obstante, esas personas tendrán que pagar sus culpas cualesquiera que sean de manera y logren regenerarse.

Los expertos explican que hay que tratar las complejidades de los sentimientos que han permitido alojar el odio. Totalmente de acuerdo

Algo muy importante: Tengan cuidado que la plataforma de líderes del odio, bajo ningún nivel deben ser seguidos. Muchos son los que repiten slogans de todo tipo, sin darse cuenta dentro de una ignorancia total, el mal que no solo se están haciendo. Sino en consecuencia a la familia, grupo, comunidad, nación.

Analicemos, en toda diatriba hay desacuerdos. Pero el odio...es el artífice de la destrucción. Razonemos. Aportemos...no seamos seguidores de profetas del desastre.

¡Dios nos bendiga!

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